Espacio, ¿Límite o Detonante?

El cuerpo en el espacio se recrea, se descubre; materializa ideas y emociones. Cuando se danza se explora el espacio. A veces el espacio es el detonante, invita al movimiento al tiempo que nos limita. En otras ocasiones basta nuestra presencia para formar al espacio.

Hay dos dimensiones espaciales que es pertinente resaltar. Una tiene que ver con el espacio que nos rodea. Aquel que nos es inherente y está, delimitado por los movimientos corporales que no involucran  desplazamiento.  La otra dimensión, la expropiamos con nuestro movimiento, el límite lo determina nuestra orientación corporal.
 

En la coreografía Limb’s Theorem vemos como William Forsythe juega con estas posibilidades. El coreógrafo americano incorpora elementos escenográficos que buycbdproducts constantemente al espacio. Recurre a paneles móviles y luces. Cuando Forsythe realiza esta coreografía tenía presente la concepción de Rudolf Laban sobre el espacio, la kinesfera, el espacio abarcable por el movimiento del cuerpo.

Ese cruce de saberes, cuando se vinculan elementos de geometría y arquitectura terminan enriqueciendo el lenguaje de la danza. Permiten que las posibilidades de expresión vayan más allá.